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Besos y alcohol, mala combinación.

Quien me iba a decir a mi que los besos saben mejor cuando no los mezclas con alcohol. Nada mejor que lo de irse a dormir sin arrepentirse de nada, con la sensación de que por fin empiezas a controlar tu propia sonrisa. Sera que a veces la suerte se pone de nuestra parte; y a mi ya me tocaba ganarle algún pulso a la vida. Soy de las que une borracheras y fracasos, la que no sabe diferenciar entre vasos y labios. Menudo mundo me he perdido intentando encontrarme en miles de copas, pero que bonito es darme cuenta de mi error de esta forma.

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