Dejate llebar, solo siente. Mirale, como tantas otras veces lo he hecho yo. Llevale la contraria, como hago desde siempre. Dile que no me importa. Que fue solo uno más. Dile que no le quiero, dile que estoy enamorada de otro. Dile que, le he olvidado, que salio de mi vida, sin ni siquiera haber entrado. Dile que fue una simple diversión para mi, nada más. Dile que estoy con otro, aunque sea la mayor mentira que hayas soltado. Dile, que ni siquiera le odio. Dile que a veces ni me acuerdo de que existe, de que esta por hay. Dile que cuando me hablan de él, me aburro, y exigo que me hablen de alguien interesante. Dile, todo eso, por favor. Pero no le digas que todo es mentira, que la verdad es que creo que le quiero.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

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