Ir al contenido principal

Entradas

Escribir personas

Dejar de escribir por alguien, y empezar a hacerlo únicamente para ti. Que para algo nos tenemos a nosotros mismos; y seguro que nos merecemos más versos que la mayoría de las personas a las que les hemos dedicado párrafos y textos. Pero, desde luego, lo escrito perdura; para no volver a cometer los mismos errores. Y cuando hablo de errores, hablo de personas. Personas que recuerdas al irte a dormir, al pasear por esa calle, o al escuchar una canción concreta. Otras que a lo mejor desearíamos no haber conocido nunca, y otras que quizás habrían marcado tu vida si hubieran llegado antes o después, pero nunca en el momento en el que aparecieron. También están esas personas a las que siempre vas a volver, esas que te hacen sentir en casa con solo mirarlas y que son tu verdad porque su risa es la única melodía que querrías seguir escuchando durante toda tu vida. Personas que, al fin y al cabo, han hecho que seas como eres hoy. Siempre he creído que escribir sobre alguien es darle demasiada...

Ya no quiero que vuelvas

Créeme que ahora mismo desearía no haberte conocido. Bueno, en realidad tu y yo nunca nos hemos llegado a conocer, y menos mal. Te juro que estas van a ser las putas últimas palabras que te escriba. Sé que aunque en estos instantes intente borrar tu recuerdo, no seré capaz de hacerlo. Porque cada uno de tus estúpidos mensajes me sacaba una sonrisa, incluso tiempo después de que dejaran de llegar conseguía estar contenta por el simple echo de estar a tu lado a diario. Por eso no me arrepiento de haberte querido, porque he sido completamente feliz amargándome la vida por ti. Y me da igual que nadie lo entienda.  Ademas esta claro que el problema no es mio. Te habrás reído un montón a mi costa, no me extraña. Imagino los comentarios que les habrás echo a tus amigos sobre mi, diciendo que soy patética, que soy una niñata y una penosa. Pues lo siento mucho, pero lo verdaderamente patético es hacerle creer a una persona que estas interesado en ella y luego cuando ya la tienes pillada, ...
Acabo de entender por qué me encanta emborracharme: odio demasiado ser consciente de la realidad todo el rato.
Todo nos gusta más cuando es imposible. Y eso es así.
Escribo sobre ti porque nunca te he tenido, y aunque me joda ni siquiera hemos estado cerca de ser una historia bonita. En realidad, nunca llegamos a ser historia; ni relato, ni cuento breve.
Hay heridas que parecen totalmente cerradas, pero de repente aparece alguien que te arranca la costra y te deja a piel abierta. Otra vez.
Y también quiso decir, con el firme convencimiento de la voz de la experiencia, que a veces nos cansamos de que no nos quieran.