Porque quiero ser yo la que este hay cuando nadie más lo este. Quiero hacer que te sientas importante, hacerte sonreír, hacerte creer que el mundo no es tan malo; y que la vida es más fácil si tienes a gente que se preocupa por ti. Quiero seguirte cuando eches a correr, preguntarte si ya has llegado a casa, si tienes miedo. Preguntarte como estas, decirte lo que me gusta de ti, comprenderte, darlo todo por tu sonrisa. Interesarme por ti, por tus dudas, intentar mejorar un poco tus días malos. Hacerte feliz, o al menos hacerte sentir un poquito más vivo cuando estés conmigo. Quiero transmitirte la confianza que necesitas para llegar a lo más alto, decirte que creo en ti, que para mi eres indispensable. Quiero que sepas que te quiero, y que por muy mal que vayan las cosas yo siempre estaré a tu lado.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

Comentarios
Publicar un comentario