"Me gustaría que me dijeras cual ha sido tu beso favorito, que canción puedes escuchar diez veces seguidas sin cansarte. Si escribes con boli negro o azul. Que me hables de tus rincones mágicos, de tu primer recuerdo. Si te gusta que te toquen el pelo, de que color son tus cosquillas, que te llevo mañana a la cama para desayunar. Si crees en cosas que yo considero mentiras o estupideces, como la iglesia, la religión o dios. Observar como te despiertas cuando has tenido una pesadilla, tu mirada cuando intentas no pensar en nada. Tus labios mojados debajo de la ducha, mirarte fijamente cuando hablas con tu madre, cuanto destrozas tu diario, cuando te echas crema para seguir igual de guapa. En definitiva, meterme en tu cabecita laberíntica sin preocuparme de ir dejando ningún hilo para volver a salir."
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

Comentarios
Publicar un comentario