Ir al contenido principal

Un "te quiero" de su boca

Quiero oír un "te quiero" de su boca, no de ninguna otra. Quiero que me llegue un mensaje suyo al móvil a las diez de la mañana que diga: BUENOS DÍAS PRINCESA. Quiero que me deje su sudadera cuando tenga frió (aunque haga 40 grados), si una de esas que me encantan. Quiero que sonría siempre al verme, siempre, prohibido no hacerlo. Quiero que a las doce de la noche, me lleve a ver los fuegos artificiales en la playa. Quiero que me siga siempre el juego, que se quiera divertir conmigo todos los días. Quiero ser la primera cosa en la que piense al despertarse y la última al dormirse. Quiero que todas las canciones bonitas le recuerden a mi. Quiero que cuando le hablen de mi se quede pensativo y sonría, mirando al suelo. Quiero que se quede con la vista fija en mi, mucho tiempo, que no me quite los ojos de encima. Quiero que cuando le pregunten por mi diga alguna cosa bonita de las suyas, algo así como que soy suya. Quiero que me llame y me pregunte como estoy, si le echo de menos. Quiero que cuando vea mis fotos tenga unas ganas enormes de abrazarme, de tenerme con él. Quiero que cada día me diga eso de "estamos hechos el uno para el otro". También eso de que el verano esta para divertirse y para estar conmigo. Quiero que me diga que nunca se ira.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hay silencios que separan sin ser kilómetros - Sergio Carrión

Y comprendió que hay personas que brillan sin ser estrella, y que hay silencios que separan, sin ser kilómetros. Que la vida es un poquito así, sin sentido, pero que nos desesperamos por darle uno. Un sentido, con nombre y apellidos, a ser posible. Un sentido que nos abrace por las noches y que no se vaya al vernos las cicatrices: que las comparta con nosotros. Comprendió que enamorarse era una necesidad tan importante como respirar, y que, al igual que moría si no respiraba, también lo hacia, aunque de distinta forma, si no amaba. Pensaba eso del amor. Y también pensaba que las personas se habían acostumbrado a maquillarse los sentimientos, porque tenían miedo de que alguien llegase y les hiciese daño. Y es que no hay nada peor que alguien te rompa lo más bonito que tienes, es decir, las razones de sonreír, los sueños, las esperanzas. Que te quite las ganas. Así que nos vestimos con un poquito de orgullo, y lo miramos todo desde la distancia, tanteando el precipicio antes de saltar,...

Monica Gae - Declaración de Amor y Drama (modificado)

Escribir sobre ti me resulta tan complicado... ¿Cómo podría explicarte, que la realidad en tus ojos me refleja, y me asusta, y me acojonas cada vez que creo ver que realmente es a mí a quien miras y no a una imagen estereotipada de un personaje ficticio?  Tú no eres ningún personaje, tú eres simplemente.... todo lo que mi corazón ha buscado desde el mismo instante en que bombeó la primera ráfaga de sangre a todo mi cuerpo.   Porque cada uno de mis textos te los he escrito a ti sin haberte conocido, y sin embargo, hoy tiene nombre y apellidos. Tiene los ojos más intensos que jamás he mirado.  Tiene el cuerpo y las medidas perfectas para hacerme perder el Norte, el Sur, y cualquiera de mis puntos cardinales. Tiene la boca con el nombre del pecado que cometería cada segundo de mi vida.   Tú no eres veneno.. eres una droga deliciosa por la que morir de sobredosis. Eres la conjugación que une el Invierno y la Primavera.   Puedo ser lo que quieras que sea pero sobre t...

Texto de Loreto Sesma

Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...