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Que me quiera tanto como le quiero yo.

Por fin lo he comprendido. Desde hace tiempo creo, que necesito que alguien me quiera. Pero no es así. Necesito que me quiera él. Con su preciosa sonrisa de niño bueno, con sus cercanas maneras de vivir. Con sus ganas de pasárselo en grande, siempre. Necesito que me bese, me lleve lejos de aquí, lejos de esta jodida realidad. Que me quite la presión acumulada, la continua espera para ver qué pasa. Que me devuelva las ganas de vivir, que me haga sentirme guapa. Que me quiera tanto como le quiero yo.

Socorro.

Rabia mezclada con lágrimas sabor a desesperación de los días que hemos desperdiciado. Ganas de mandarlo todo a la mierda gritando que este mundo no está hecho para mí. Intento adaptarme cada día un poco más, pero las desgracias nunca tienen suficiente, van a por mí. Ya no sé ni lo que siento, no sé lo que pienso, no sé lo que digo. No sé nada. Por favor, querida felicidad que todo el mundo busca en secreto, ¿te importaría buscarme? Enserio, quiero que mis días recuperen la ilusión que tenían antes. 

Las cosas pasan porque tienen que pasar

Las cosas pasan porque tienen que pasar. Por una razón, siempre. Pero eso no quiere decir que sean lógicas, ni esperadas. En este mundo, nos pasa de todo, desde lo más ridículo a lo más obvio. No siempre sabes que te depara el futuro, mejor dicho, nunca. Puede pasar cualquier cosa, créeme, se de lo que hablo. Puede cambiar toda tu vida sin que te des cuenta, y cuando quieras arreglarlo, ya será demasiado tarde. Digo puede, porque también es posible que esas sorpresas que la vida te va a dar, pueda n ser lo mejor que te pase en la vida.

Sin rumbo.

Harta de que no cuentes conmigo. Sé que fallo, y constantemente. Pero estoy ahí, en el silencio, para lo que quieras. No doy buenos consejos, porque simplemente no sé nada de la vida. Pero intento cada día mejorar, dar una nueva sonrisa al mundo, pese a todo lo malo que me pasa y que me rodea. Que se que nada es fácil, que todo da vueltas muy rápido, tan rápido que asombra. Las cosas son extrañas últimamente, ya nadie entiende nada. Solo podemos esperar, o eso se supone, siempre intentando ayudar.

Ya no hay ganas

Los días van pasando, ya no hay esas ganas de vivir, ya no hay nada que haga sonreír. Lejos se fueron las ilusiones, buscando personas que todavía creyeran en ellas. Se quedo en un rincón la felicidad, sin ganas de correr ni de brillar. Y, ella lo sabía. Sabía que no era nadie, que no era especial. No era como esas chicas de revista, ni mucho menos.     Más bien todo lo contrario. Podía hacer un máster en complejos, eso estaba claro.

ZOOOOOOORIONAAAK PITXIN:)

Hoy no es un día cualquiera, hoy es 16 de abril, cumpleaños de una de las personas más importantes para mí. Que ya son muchos años juntas, y muchas cosas vividas, que sabe de sobra que le deseo un muy feliz día, que cumpla muchos más, y que disfrute muchísimo de sus quince añitos. Y que va a tener que aguantarme muchooooo tiempo más, que le quede claro. Muchas felicidades tontita, que lo pases muy bien este gran día, y que lo pases genial hasta el año que viene, te espera un añito de sorpresas y diversiones. Y que  disfrutes muchísimo de todo lo bueno que te está pasando, que aunque creas que no, lo es. ZOOOOORIONAAAAK!

Miedo de que nunca nadie me quiera,

Sigo esperando, lo ideal. No quiero ser esa chica de un día, no quiero que me pase lo que a tantas. No quiero ser un beso y un hasta nunca. Quiero ser un siempre, o al menos un “mucho tiempo”. Es una promesa que me hice a mí misma, tiempo atrás. Tampoco me respeto mucho, será fácil romperla. No quiero hacerlo, pero es lo que va a acabar pasando. No aguanto esta inmensa espera, querer que alguien me quiera. Habrá un punto en el que la vida va a decirme: Ahora o nunca. Y las dos cosas me dan tantísimo miedo… Miedo de que nunca nadie me quiera, miedo de que solo me quieran un día.