Sigo esperando, lo ideal. No quiero ser esa chica de un día, no quiero que me pase lo que a tantas. No quiero ser un beso y un hasta nunca. Quiero ser un siempre, o al menos un “mucho tiempo”. Es una promesa que me hice a mí misma, tiempo atrás. Tampoco me respeto mucho, será fácil romperla. No quiero hacerlo, pero es lo que va a acabar pasando. No aguanto esta inmensa espera, querer que alguien me quiera. Habrá un punto en el que la vida va a decirme: Ahora o nunca. Y las dos cosas me dan tantísimo miedo… Miedo de que nunca nadie me quiera, miedo de que solo me quieran un día.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

Me encanta esta entrada, verdadermanete describe lo que muchas adolescentes de hoy en día sentimos.
ResponderEliminarPD: Me encanta tu blog, es una lástima que no tengas el gadget de subsciptores por ahí, yo también tengo uno, pero ni por asomo tan bueno como el tuyo, ánimos sigue así que tienes talento ;)http://freedomfrall.blogspot.com.es/
Muchísimas gracias, ahora mismo me paso por el tuyo :)
ResponderEliminar