Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que el verano, mejor que la playa, mejor que la risa… Mejor que verte guapa a las mañas cuando te miras en el espejo, mejor que el amor, mejor que la amistad… Mejor que las sonrisas, mejor que las fotos, mejor que la droga… Mejor que soñar, mejor que ser amada, mejor que la música… Mejor que los amigos, mejor que la familia, mejor que el día y la noche. Mejor que la libertad... Mejor que la vida. Subidón de adrenalina.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

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