¿Qué te
quiero? No, no solo es eso, es mucho más, creo que esa palabra no se acerca ni lo más mínimo a lo que siento por ti, a todas
las sensaciones que pasan por mi cuerpo cada vez que te veo, ni a todas las
sonrisas que te dedico al día, ni a todo lo que estaría dispuesta a dejar por ti,
ni tampoco al papel que ocupas en mi vida, ni mucho menos al tiempo que me gustaría
estar a tu lado. Parece increíble
lo mucho que te puede llegar a importar alguien ¿No es así? Como te comes la
cabeza, te rayas, te deprimes, te haces mil preguntas y todas sin respuesta,
porque ciertamente, nadie las puede responder. Y no poder quitártelo de la
cabeza, es insoportable pero a la vez fascinante. Querer estar con esa persona
en cada cosa que haces y pensar “Ojalá estuviera ahora aquí, conmigo”, querer a
alguien. Tener miedo. Y por mucho que intenten entender lo importante que es
para ti esa persona, no lo entenderán, jamás lo harán como tú lo haces. Porque, siempre habrá alguien que aunque no quieras,siempre será tu debilidad, que si te sonríe tú sonreirás, que si te habla, tú contestaras, y si te necesita, tú seguirás estando ahí.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

Comentarios
Publicar un comentario