Tal vez no te sonría, ni te dirija la palabra. Puede que te haga bromas. A lo mejor te insulto. O te trato mal, o no te miro. Pero aunque te diga todo eso, cuanto peor te trate, más te estaré queriendo. Solo puedo demostrar así todo lo que eres para mi, de otra forma no puedo. Porque puede que haya otros, tal vez algún día. Pero no serán como tú. Porque nadie es como tú. Porque pase lo que pase, siempre apareces. Apareces en cualquier momento. Solo decir que estaba pensando en ti hace 31 un días, tu imagen estaba en mi cabeza. Y eso es porque a tonta y a retrasada, no me gana nadie en el mundo. Por eso, siempre seras tú.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

Comentarios
Publicar un comentario