Dicen que las casualidades no existen. Pero para mí, las
casualidades no solo existen, si no que estamos rodeados de ellas. Pero dejare
una cosa clara. Yo creo que todo
pasa por algo. Las casualidades, también. Pasan porque tienen que pasar, por
que el destino, el camino o quien sabe que, ha hecho que pasen. Por una razón,
que aunque desconocida, existe. Sobre todo con las casualidades del amor. Las
más perfectas en los momentos más exactos. Yo me enamore de una y por una
casualidad. Y, desde entonces, han querido seguir conmigo, llevándome al mismo
lugar una y otra vez. Creo que se
divierten riéndose de mí. Les gusta ver como caigo una y otra vez en la misma
piedra. Esa piedra, que es él. Saben que soy idiota por esperarle, porque sé
que no vendrá. Saben que a veces por muy alto que ponga la música, sólo puedo
oírle a él en mi cabeza. Y yo les pregunto, ¿Por qué, después de tanto tiempo,
soy tan sumamente gilipollas de seguir creyendo en una simple casualidad?
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

a veces me pregunto lo mismo
ResponderEliminar