Y te preguntaras: ¿Qué coño importa lo que piense la gente? Y tendrás razón. Eres tú, ¿no? Eso es lo que importa, nada más. Deja de vivir solo por los demás, si te pasas la vida pensando en el que dirán, vas a malgastar tiempo. Mírame, crees que me importa lo que vayan diciendo de mi? Me han llamado todo tipo de cosas, créeme. Algunas me han dolido muchísimo, a otras me he ido acostumbrando, y las demás me hicieron reír. Me han llamado de todo, y no creas que me refiero a cosas bonitas, porque han sido de todo menos eso. Y sigo aquí. Solo tienes que pasar de ellos. Y te dejo claro que ni se te ocurra enamorarte de alguien así. Hay tontas sueltas por este mundo, a las que les ha pasado...
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

Comentarios
Publicar un comentario