Ir al contenido principal

Dirigido: a mi misma. Te odio.

Odio como eres y como tratas a los demás. Te odio cuando te sientes triste o sola. Te odio cuando crees que alguien es superior a ti, cuando te sientes menos. Te odio cuando querrías cambiarlo todo de ti. Te odio cuando dices que estas gorda o que eres fea. Te odio, porque lo piensas de verdad. Te odio porque no te gustas ni un poquito. Te odio cuando piensas que ningún chico te va a querer. Te odio cuando quieres morirte. Te odio cuando te desprecias. Te odio cuando te dan bajones y piensas que nada tiene sentido. Te odio cuando estas de mal humor y te dan venadas de mal genio. Te odio cuando cambias tu sonrisa por tus lágrimas.  Te odio cuando quieres a la persona que deberías odiar. Te odio cuando te das por vencida, cuando te rindes. Te odio cuando piensas que él es perfecto, cuando te sonríe o te habla, y tú te mueres. Te odio cuando crees que no puedes librarte de su esencia. Te oído cuando querrías pasar cada segundo de tu vida a su lado. Te odio cuando antes de dormir imaginas una vida con él. Te odio porque sabes que no te quiere. Te odio porque lo sabes, y aun así sigues necesitándole cada día más. Te odio porque crees que nadie es como él. Te odio cuando le miras. Te odio cuando le piensas. Te odio cuando te equivocas. Te odio cuando tratas mal a las personas que más te importan. Te odio cuando pagas tus enfados con otros que no tienen la culpa. Te odio cuando te pones borde. Te odio cuando pasas vergüenza y solo piensas en huir. Te odio cuando te pones nerviosa  y lo único que quieres es que dejen de mirarte. Te odio cuando odias hablar delante de mucha gente. Te odio cuando no tienes confianza. Te odio cuando te guardas las cosas para ti. Te odio cuando gritas a gente que no se lo merece. Te odio cuando crees que todos piensan que eres tonta, gilipollas, horrible o algo por el estilo. Te odio cuando eres bipolar. Cuando te pueden tus inseguridades y tus miedos. Te odio cuando piensas que lo que llevas puesto te queda mal o te hace ancha. Te odio porque sé que puedes hacer grandes cosas, y no las haces. Te odio porque no das tu opinión y porque te callas. Te odio porque sabes muchas cosas y haces como si no las supieras. Te odio porque aguantas demasiado. Te odio cuando no te sabes explicar. Te odio porque aun sigues esperándole. Te odio porque eres tonta. Te odio porque no lo niegas. Te odio por lo que piensas. Te odio porque te crees cada insulto y evitas cada cumplido. Te odio cuando te dicen que no eres fea y no les crees. Te odio porque sabes el daño que hacen las palabras si te las dice la persona indicada. Te odio por no hacerte valorar. Te odio por no saber decir que no. Te odio porque serias capaz de dar la vida por personas que no te dan ni las gracias. Te odio porque te odias.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hay silencios que separan sin ser kilómetros - Sergio Carrión

Y comprendió que hay personas que brillan sin ser estrella, y que hay silencios que separan, sin ser kilómetros. Que la vida es un poquito así, sin sentido, pero que nos desesperamos por darle uno. Un sentido, con nombre y apellidos, a ser posible. Un sentido que nos abrace por las noches y que no se vaya al vernos las cicatrices: que las comparta con nosotros. Comprendió que enamorarse era una necesidad tan importante como respirar, y que, al igual que moría si no respiraba, también lo hacia, aunque de distinta forma, si no amaba. Pensaba eso del amor. Y también pensaba que las personas se habían acostumbrado a maquillarse los sentimientos, porque tenían miedo de que alguien llegase y les hiciese daño. Y es que no hay nada peor que alguien te rompa lo más bonito que tienes, es decir, las razones de sonreír, los sueños, las esperanzas. Que te quite las ganas. Así que nos vestimos con un poquito de orgullo, y lo miramos todo desde la distancia, tanteando el precipicio antes de saltar,...

Monica Gae - Declaración de Amor y Drama (modificado)

Escribir sobre ti me resulta tan complicado... ¿Cómo podría explicarte, que la realidad en tus ojos me refleja, y me asusta, y me acojonas cada vez que creo ver que realmente es a mí a quien miras y no a una imagen estereotipada de un personaje ficticio?  Tú no eres ningún personaje, tú eres simplemente.... todo lo que mi corazón ha buscado desde el mismo instante en que bombeó la primera ráfaga de sangre a todo mi cuerpo.   Porque cada uno de mis textos te los he escrito a ti sin haberte conocido, y sin embargo, hoy tiene nombre y apellidos. Tiene los ojos más intensos que jamás he mirado.  Tiene el cuerpo y las medidas perfectas para hacerme perder el Norte, el Sur, y cualquiera de mis puntos cardinales. Tiene la boca con el nombre del pecado que cometería cada segundo de mi vida.   Tú no eres veneno.. eres una droga deliciosa por la que morir de sobredosis. Eres la conjugación que une el Invierno y la Primavera.   Puedo ser lo que quieras que sea pero sobre t...

Texto de Loreto Sesma

Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...