Explícame que tienes, que te hace especial. Explícame porque me vuelves loca, porque no soy capaz de dejarte en paz. Enserio, explícamelo, porque yo no lo entiendo. Me preguntan si todavía te quiero, como si pudiera dejar de hacerlo. Me dicen que en el mundo hay 7 mil millones de personas, y que yo insisto en alguien que no me quiere. Que eres gilipollas, que me olvide de ti. Que porque no me puedo interesar por otro, otro que tal vez me quiera. De verdad, que no se lo que vi en ti. Solo sé, que no lo he visto en nadie más. El tiempo no lo cura todo. Sera que hay cosas que no se superan. Todo seria más fácil si te odiara, como me gusta decir. Pero desde la primera vez que te vi, he pertenecido a ti por completo.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

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