Si te fijas, lo hacemos todo al revés. Confiamos en las personas equivocadas. Nos enamoramos de malas personas, que nunca nos corresponderán. Lloramos cuando debemos reír, y reímos cuando debemos llorar. Prestamos atención a quien menos se lo merece, y dejamos de lado al que más la necesita. No aprendemos de las lecciones que nos da la vida, pero sí que lo hacemos de las críticas y los insultos. Si uno va, vamos todos. Nos equivocamos en los peores momentos, y cuando hacemos algo bien nadie se da cuenta. La mayoría sonreímos cuando nos deberíamos cagar en su puta madre. Decimos “Le odio”, cuando en realidad es “Le quiero”. También “Le olvide”, cuando le sigues queriendo como el puto primer día, aunque sea un cabron. Damos consejos que no seguimos ni nosotros mismos. Nos amargamos la vida pensando en el pasado, y malgastando el presente. Sabemos que no tenemos posibilidades, pero seguimos mirándole como tontas, no podemos evitarlo. Nos sentimos lo peor, cuando es nuestro mejor momento. Nos sentimos geniales, cuando los demás sufren. Nos divertimos cuando hay que estar serios. A mi ya nada me parece normal.
Si nos da miedo el amor, es porque hubo una vez nos hicieron daño, o incluso dos. Y cuando a la tercera, cuando en teoría va la vencida, lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos. Así que no juzgues a alguien por lo que quiere o deja de querer, porque a lo mejor tiene el corazón echo añicos y unas cicatrices en su piel que no se irán por mucho tiempo que pase. El amor es ese tren que no es que no espere, sino que atropella. Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado a las vías una y otra vez. Por eso no vuelve a pasar, porque cada amor mata. Y la ilusión del siguiente es lo que resucita, y por eso hay quien dice que si no has muerto por lo menos siete veces en vida es que no has vivido nada. Hay que tener un par de cojones y mucho pero que mucho coraje para enamorarte, porque aquel que te sonríe es el mismo que una mañana te dejara las sabanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama. Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien aún sabiendo ...

¡Me encanta todo tu blog! Te sigo :)
ResponderEliminar